Archivo mensual: diciembre 2008

Y las latitudes dejaron de coincidir

 

Y las latitudes dejaron de coincidir


 

Y las latitudes dejaron de coincidir,

sin más.

 

Dónde quedaron las promesas realizadas…..,

escritas en libros viejos, con trazos cuidados.

 

 

 

Dónde fueron arrastradas las caricias impares y los besos……,

todos ellos manufacturados con ternura olvidada, con el sentir desde dentro.

 

 

 

Aquéllos marcharán desde la senda de los elefantes dormidos

con la seguridad de la no reciprocidad en el camino.

 

 

 

Es la peregrinación errante, de uno en uno, hacia los tangos y arrabales.

 

 

This never happened before

Personaje de ficción

Las conversaciones se tornaron en miradas, las miradas en silencios, y los silencios…………

No sé muy bien por qué, sólo logro recordar aquello. ¿Anterior a eso? Nada.
Tal vez no nos conociéramos. Sí, debió ser así. De otro modo, habría sabido de tu existencia y de los seres que te crearon. Ninguna escritura profetizaba tu inminente llegada, nadie informó de que vendrías tan silenciosa, de haberlo sabido te hubiera esperado en cualquier andén de la estación o en cualquier parada de autobús.

Los trenes ya habían sido descubiertos hacía largo tiempo.

Seguro que tu entrada en la historia fue de una manera perdida, con ojos cabizbajos, temiendo mirar a las caras de los extraños. Así me lo imagino yo, si es que poseo esa facultad.
Pienso que después de observarte durante unos fugaces minutos habría surgido nuestra primera conversación.
A veces consigo materializar en hechos reales mis pensamientos. A veces me ocurre. Sólo a veces.
Hablarías sobre tu procedencia, todavía nerviosa, no sabiendo muy bien si te aclimatarías pronto a un nuevo entorno, a una nueva casa en un pueblo desconocido hasta aquel instante.

Supongo que poco a poco aquella mirada insegura fue adquiriendo la fuerza necesaria para que centímetro a centímetro y segundo a segundo se izara con la lentitud necesaria que se necesita para hacer bien las cosas, con la lentitud necesaria de no causar daño si me enfrentaba a ella. Y por primera vez me vi reflejado; hasta aquel momento todavía no sabía qué forma tenía ni de qué materia estaba manufacturado, nadie me había descrito hasta entonces. Tus ojos fueron los primeros en hacerlo.

Las conversaciones desaparecieron dejando un nuevo espacio para nuestras miradas. Fue un pequeño lapso de tiempo, tan corto como el tiempo que duran los besos, corto y eterno a la vez, como una imagen cinematográfica que queda grabada en la memoria y la puedes revisar una y otra vez en cinemascope y a todo color.

Nuestras miradas comenzaron a descender, algunas de ellas con el rubor de imaginar lo prohibido, y aparecieron los silencios prolongados, editados, cada vez más intensos.

A veces me gustaría reinventarme en un personaje de ficción, si no lo soy todavía, de eso modo mantendría conversaciones contigo que se tornarían en miradas, las miradas en silencios, y los silencios………………..

As time goes by

Nunca he estado totalmente de acuerdo con la afirmación de que las historias que no suceden no hayan existido.
Si vivir es una función puramente física además de necesaria, soñar o imaginar, crear o pensar abre las puertas a un mundo paralelo, no por ello menos bello: un cuento, una novela sentimental, un poema, unos pensamientos. Quien escribe literatura, lo sabe.

Como los amaneceres londinenses o los ambientes creados por Poe, tan romántico él como con la construcción de sus personajes, vestidos tan extrañamente barrocos; ¿quién no ha vagado o se ha encontrado alguna vez en medio de la niebla?
Mi encuentro casual con ella, y la intervención del autor como un personaje manteniendo conversaciones con su protagonista hasta hacerlo desaparecer. Y no por ello sin “realmente” existir en la “vida real” no dejara un rastro de congoja y tristeza en nuestro ánimo. Creo recordar que eso se llamaba sentimiento. No me niego a no tenerlo. Las no historias que nunca han pasado vienen a veces henchidas de aquello.

Ya conocemos el regreso de Odiseo a Ítaca tal y como se nos ha revelado, llena de aventuras y peligros y dioses enfadados: una historia no verosímil. Algunas personas concluyen afirmando que la moraleja y la lectura que de ella se ha de hacer es que consigue llegar al último capítulo superando todos los obstáculos que encuentra en el camino, salvando todas las dificultades.

Lo sencillo no tiene cabida…………, sin embargo sigo creyendo en la importancia y la sencillez de una sonrisa. Seguro que él también sonrió aunque no se nos cuente. La no historia está plagada de ellas y de lágrimas también. No puedo negar eso, yo lo he sentido. Aun así, prefiero creer en las historias que no han sucedido o que no han existido antes que vivir en  historias no verosímiles, de eso sabe mucho el cine norteamericano de los años 40 y 50.

Recuerdo una y otra vez a la Hayworth uniendo un cigarrillo con otro, ya en aquella época. La importancia de lo no sucedido o de lo no existido………y Johnny Farrell devorado por los celos.

Los abrazos que no existieron o las caricias que no sucedieron y sin embargo ambos permanecían con el sabor amargo de lo no acaecido.

“Siempre nos quedará Troya” debió decirle Ulises a Helena mientras que Eneas sentado frente a un piano inexistente en Roma trataba de inventar una melodía surgida varios siglos después “As time goes by”.

Para cuando ocurrió todo aquello, Paris ya había muerto o eso nos dijeron.