Archivo mensual: marzo 2012

Siempre tengo la cabeza llena de sueños

Siempre tengo la cabeza llena de sueños.

Eso no es nada malo, supongo, si no fuera porque la mayoría de las veces me apartan de la realidad que me rodea. En concreto hay uno que siempre me persigue, es mi seña de identidad por así decirlo, es algo que se repite una y otra vez, de manera extraordinaria, va y vuelve como si se tratara de una marea interior y no deja ningún tipo de arena donde uno pueda refugiarse. Abarca todo, arrasa con todo, a veces arrastra y otras se expande. Y lo peor de todo es que no encuentro un motivo racional para dar una explicación convincente al hecho en cuestión.

Una infinidad de veces he sido tratado por diversos psiquiatras y mis respuestas siempre han sido las mismas cuando me realizan la misma insidiosa pregunta….¿por qué?

Mi respuesta no se hace esperar y siempre describo ese sueño de la misma manera, hecho que no hace otra cosa que refrendar una vez más la poca fe que tengo en tales doctores de la medicina ya que siguen sin entender por más que intento explicarles de una manera llana y concisa los pormenores que me atormentan un día sí y otro también.

¿Por qué un hombre está obligado a respirar cuando desea no seguir viviendo? ¿Qué ley natural, moral o social es tan injusta que no nos deja decidir a nosotros mismos?

Y peor aún, ¿por qué un hombre cuando desea seguir viviendo la naturaleza le priva del don de seguir respirando?

¿Qué mal cometen a la sociedad aquellos que quieren vivir en un sueño sin querer afrontar la realidad que les rodea? ¿Por qué esos que se llaman doctores son incapaces de entender que existen tipos de personas como yo que prefieren vivir en un sueño, el de no despertar nunca y hacerlo en total libertad? ¿Qué daño cometemos? ¿Acaso el mundo en el que se me exige vivir es mejor que el que propongo en mi sueño?

Es curioso, de pequeño me educaron para que pensara libremente, para que dijera lo que pienso, y por ello he sido enviado a un centro de salud mental. En mí época les llamábamos psiquiátricos para enfermos locos.

Intentan convencerme de que estoy enfermo, de que mi enfermedad es mala para la sociedad en la que vivimos, de que soy una persona que no he sabido adaptarme a los tiempos nuevos…. Esos tiempos, dicen ellos, en los que incluso para vivir hay que pedir permiso.

Yo prefiero vivir en mi sueño, aquel donde uno aporta a la sociedad en función de lo que gana, en función de lo que tiene, un sueño donde no hay políticos corruptos, ni ricos que intentan evadir su dinero a paraísos fiscales.

Tal vez tengan razón y deba estar encerrado, apartado de la sociedad, tal vez mi mal, como dicen ellos, sea contagioso y en cierta manera pueda contribuir sin pretenderlo a generar un desorden de naturaleza social con mi manera de pensar.

Tal vez todos debamos seguir durmiendo para que la sociedad avance hacia su propia destrucción.

Entonces, despiértenme, avísenme, quisiera estar lúcido para cuando llegue el momento.